La semana pasada me invitaron a participar de la campaña global de Heineken: “Your future bottle”. En principio, la idea era hacer un dibujo libre sobre papel, respetando la forma de la botella. Cuando estaba terminando de bocetarlo ¡me acercaron una botella real!

Trabajar sobre 3 dimensiones es otro mundo. ¡Y me encanta entrar en uno nuevo! Como no estoy acostumbrada al volumen ni al aluminio, tuve que probar distintos materiales y plantear resoluciones nuevas de dibujo. Las restricciones del espacio varían mucho en relación a lo que pasa en un plano bidimensional. Como además soy vueltera y no tenía muchas botellas de prueba, agarré desodorantes, perfumes y cualquier envase que encontré a mano. ¡Estuvo muy divertido el proceso!

Finalmente, me quedé con este dibujo.

Acá, lo que sería una especie de “cajita feliz”.

Debajo, las botellas que Costhanzo, Sebastián Domenech y Mariana O´Rourke intervinieron para la misma campaña. Salut!

Si te interesa participar de esta propuesta, podés seguirlavía twitter: @Heineken_AR

Publicación en el diario Clarín de hoy.

Hablar de coaching en la pareja provoca, pero con este calor no me pidan que cabecee… ¡Que tengas un lindo fin de semana!

¡Betty, dígale NO a su neuroticada!
Anímese a perder esas fantasías floripondias y torturantes. Y llévese a cambio un par de magras y algo insípidas realidades (pero realidades al fin).

Que se me quedó pegada una imagen de un detalle -qué raro, Betty- de uno de los capítulos de “Twin Peaks”, la serie increíble de David Lynch.

Que adoro este tipo de historias locas, admiro las cabezas de sus creadores (capaces de contárnoslas de forma tan brillante) y agradezco a quienes me las recomiendan.

Que algo parecido pero en otra tónica me está pasando con el libro: “Respiración artificial” de Ricardo Piglia (un clásico que reeditaron y que ya está entre los preferidos de los últimos tiempitos).

Que algunas frases de Renzi, Ossorio, Maggi ¡me tienen en llamas! (y hacen que me den ganas de leer a cuatro manos (?).

Que si enero en Buenos Aires sigue así, me cabe.

Ésta fue la última colaboración que hice para “Artículo Uno” durante el 2011 (y que me había quedado colgado entre los pendientes). El tema obligado fue el balance del año en materia judicial y según la visión de la revista dio medio empatadito…

¿Cómo nos dio a nivel personal? ¿Vamos sinceramente pa´frenti? Está bueno darnos la oportunidad de sentir que podemos empezar algo nuevo. A veces, el cambio de aire surge del modo y en el momento menos esperado: como un paseo en bici a la tarde, al lado del mar.

Cruzo los rulos, entonces, para que este recién estrenadito 2012 sea más pleno y feliz que los años que ya pasaron, para todos. ¡Salut!

El viernes pasado salió impresa una nueva ilustración en el suplemento Mujer de Clarín. El título del artículo: “Mujeres que se enamoran de hombres más jóvenes”

El tono de la nota era algo crítico con estas féminas. Preferí agarrarme del final, entonces, donde el dedito de la moralina se baja y se admite que: “lo que nos gusta o seduce de un hombre es tan particular como lo somos nosotras mismas”.

Vamos, es todo un laburo aceptar las diferencias (aceptarlas de verdad, Betty). Por eso, en este fin de año brindo por ellas y por el amor honesto, más allá de los años y los mandatos, los estereotipos y la mar en coche!

Esta tarde disfruté de la muestra de percusión del taller de Oliva (en la que uno que yo sé, se lució con las semillas ; ). Me gusta esa cosa grupal de “la percu” en la que la cadencia musical va tomando cuerpo (y al nuestro, también!), llena el espacio con sus formas y ritmos, y a una se le va el avión, de a poquito, hacia donde impulsa el tema en cuestión.

Y hablando de música, recién leí que murió Cesaria Evora, la increíble artista de Cabo Verde que cantaba descalza para recordar sobre los escenarios del mundo, la pobreza del pueblo del que provenía. Noticia triste. Empecé a escuchar a C.E. hace unos 10 años, por un compiladito que me armó un ex novio. Ahí se encontraba un tema que ella cantaba con cierta alegría y que me encantaba y que ahora no me sale su nombre. Buscándolo en youtube para ilustrar este post, me topé con: “Ausencia”.

Este tema me resultaba más que familiar, pero lo asociaba a otro mundo. Fui a chequearlo: efectivamente, estaba incluido en el disco “Underground” (de la película de Kusturica). ¡Recién ahí me enteré que la Evora había participado en el cd que alguna vez había sido uno de mis favoritos! ¡Qué mezcolanza linda de músicos y culturas!
-el videito con subtítulos es algo raro, Betty… y no tiene nada que ver con la estética de la peli pero lo bancamos igual-

Después, terminé encontrando “el” tema. Acá abajo lo poncho. ¡Espero que lo disfrutes!

¡Gracias por estos y tantos otros bellos momentos, Cesaria querida!

Nueva ilustración encargada por el Suplemento Mujer, Clarín.
Tema: “Familias que se ‘van a marzo’”.
La versión digital + la apagadita que salió impresa
-Betty, para la próxima entrega: colores más claros. Sí, más-.

Me quedé colgada pensando sobre el título de la nota. Más allá de los deberes del colegio: ¿Qué hacemos con nuestras asignaturas pendientes hoy? ¿Cómo dejamos de seguir rindiendo exámenes para otros…(y a veces, hasta asumiendo que son personales)? ¿Por qué no usamos la libretita para anotar otros garabatos…?

(basta, Betty, no quiero escuchar el eterno loopeo: ‘y… no es tan fácil’. Vamos: menos justificaciones y más pila-pila para el 2012, dale?)

En Newsweek salió la nota “Atando cabos” ilustrada con uno de los dibujos que hice para el libro Turbulencia Generacional de Paula Molinari. Acá, la página impresa en la revista.

Hablando de “Generaciones”, y en relación a un proyecto nuevo que empecé, esta semana estuve de oyente de un curso de “Programación en 3D” para chicos de 15/18 años. Me copé con las producciones que se mandaron en un par horitas -muy Gen Y-.

¡Mirá este videito de Hoku Uchiyama! No, no lo hicieron estos pibes pero está muy bueno (lo vi en el blog de Elena Arroyo).

¿Quién no se entretuvo alguna vez garabateando vidrios empañados? A partir de ese cuelgue, simple y al alcance de la mano de cualquiera -cuac-, el video. Ideal para terminar un poco más arriba este viernes y mover aunque sea la patita, por debajo del escritorio.

La nota se titulaba “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y en el tercer párrafo hacía una leve referencia al tipo que se enfurecía y se ponía verde, poderoso y descontrolado.

De chica no vi la serie ni leí sus historietas. Recién el año pasado me contaron por dónde venía el asunto, ponele. La historia me sedujo y por ahí vino la resolución -y la autodiversión- del encargo.   

Justo el viernes tuve una jornada un tanto heavy metal y me acosté molesta. ¿Qué nos saca y por qué? ¿Cuánto soltamos sentimientos extremos -si es que los dejamos ser…-? ¿Hacia dónde o quién van? Trato de tomarme apuntes, organizar mejor ciertas ideas y cambiar modus operandis. Como cuando acomodás de modo distinto los mismos muebles de tu living y el espacio, de repente, se torna más amplio y fluido.

Al margen, ese mismo día se publicó el dibujo en el suplemento Mujer del diario Clarín (con leves retoques de título y color). Arriba, la versión impresa.

“La alegría no es sólo brasilera…”, cantaba Serú Girán en un tema de los ´80. Y desde hace un tiempito, en la calle se rumorea que “la histeria no es sólo femenina” (¡qué bajón!). El autor de la nota que me tocó ilustrar se pregunta si es posible pensar, entonces, en una “pareja de histéricos”. Acá, la resolución gráfica del asunto.

Debajo, su versión impresa en el suplemento “Mujer” del diario Clarín de hoy.

Dibujo publicado hoy en el suplemento “Mujer” de Clarín.

En tren de continuar con la línea temática que nos convoca: mi breve confesionario de la fecha.

Como una nena, recién salí bajo la lluvia para comprar el diario. Evidentemente, las ganas motorizan. ¿Qué tiene de taaan fascinante ver el pasaje de un formato a otro? No importa, el papel me atrae y ahora estoy más contenta.

Acabo de recibir un email con las actividades de octubre en LEM -un centro de danza contemporánea que recontra recomiendo y al cual fui durante tres, cuatro años-. Por momentos, me sorprende registrar como deseo y, a la vez, evado conectar con cierta experimentación, con eso desconocido (de uno mismo). Claramente, necesito retomar ese tipo de espacios. ¡Vamos, Betty, el 2012: una nueva oportunidad!

Fue el título de la nota que me tocó ilustrar para el suplemento Mujer del diario Clarín.

Debajo la versión papel, publicada en el día de la fecha.

¡Feliz primavera para todos! (?)

Nueva colaboración para la revista: “Artículo Uno”.

Edición de septiembre, versión en papel.

Aprovecho esta actualización del blog para recomendar el libro: “Ten short stories” de Roald Dahl. Se trata de un cúmulo de cuentitos interesantes del autor de Charlie y la fábrica de chocolates y El fantástico Sr. Fox (que se llevó a peli bajo la dirección de Wes Anderson y quedó bárbara), entre otros.

Mr Botibol es la historia que me flechó. Un pobre tipo deja de lado el “deber ser” en un estudio de abogados y se encierra en su cuarto, pone el tocadisco, cierra los ojos y se convierte en un prodigioso director de orquesta. El placer de este cuelgue es tan genuino que lo repite unos días más tarde.

Pero esta vez, a la simulación le agrega un par de sillas -no podía faltar el público, verdad?-. Y a la semana siguiente, un sofisticado equipo de audio y nuevas piezas para interpretar -no vaya a ser que su exigente audiencia se aburra-, y así las cosas. Su modus operandi me dio gracia y me resultó sumamente entendible -¿quién no fue Nadia Comaneci con una malla berreta o la protagonista de Flashdance con un par de polainas gruesas?-. Y el final es supremo.

Betty, el asunto es simple: 20 paginitas de Dahl y este lunes apacible y al borde la primavera se pone de mejor ánimo.

Con Ana María Bovo (cuenta cuentos) y Marlene Nordlinger (su productora) nos juntamos para definir el motivo de la ilustración para la obra de teatro: “Maní con chocolate II”. Para eso, nos deleitamos mirando afiches de cine de los ’40, ’50, ’60. Pingponeamos un par de conceptos y terminamos la intensa reunión con una idea clara.

Después, vino el recorrido en solitario de documentación. Me encantan los trabajos que me impulsan a conectar con artistas y películas tentadores. Y en esta ocasión, la excusa de encontrar material que inspirara me llevó a las divas de la época dorada del séptimo arte.

Morí con Marlene Dietrich. No recuerdo haber visto antes sus películas ni sus fotos con detenimiento. Sin embargo, me sorpredió descubrir que la vengo dibujando de toda la vida. Sobre todo, esas poses en la que está fumando (desde la secundaria garabateo en los bordes de los cuadernos una minita con un cigarrillo con boquilla y el humo alrededor).

Otro gustito que me di fue mirar una del francés Jacques Tati. El asunto venía de: “El ilusionista” -deliciosa, tristona- y desembocó en “Mi tío” -muy tierna-. Sí, también revisité: “Tiempos modernos”. Después de ese paseo, el dibujo.

Este viernes se estrena la obra en el Centro Cultural de la Cooperación. Ya estoy agradecida por “la previa”. Ahora, que se levante el telón. ¡Quiero que me sigan contando lindas historias de película!

* * *

Actualización: fuimos a ver la obra el viernes a la noche, mortadelas. Sin embargo, todo el cansacio se esfumó ante los relatos de Ana. Solita, en un escenario de 80m2, te cuenta esas historias tan pero tan lindo que no querés que acaben nunca. Y entre nos, hay que lograr ese subibaja de emociones durante una hora y pico… Hay que tener mucha profesión encima y un buen equipo de trabajo alrededor. Y después, mucha, mucha magia. Por eso, si te tienta este tipo de propuestas: sacá entradas ¡Es una delicia!

Podés leer más info acá y allá.

O la salida de la sesión de la semana pasada.

Desde hace un par de años trabajo para la consultora de Paula Molinari en materia de comunicación. Por esas vueltas de la vida, ahora ella escribió su primer libro: “Turbulencia generacional” (editorial Temas). Con el lanzamiento de este libro se me dio una situación inusual: un doble rol. ¿Cómo es esto?

Por un lado, dibujé la tapa y las viñetas del interior. Y por el otro, junto a un equipo de trabajo, nos encargamos de la difusión del libro.

Cuando empecé a trabajar por mi cuenta no tenía un plan muy definido sobre cómo iba a seguir desarrollándome a nivel profesional -todavía me cuesta trazarlo, eh?-. Sabía una cosa: tenía ganas de desenvolverme en un combo de actividades que incluyera el mundo de la comunicación y el del dibujo. Hoy, con la publicación de “Turbulencia generacional”, se dio una inimaginada confluencia de las dos dimensiones. ¡Gracias, Pau, por la invitación a sumarme a tu proyecto!

¿De qué se trata el libro? De las relaciones nuevas y conflictivas que se dan hoy entre las generaciones que conviven dentro de un ámbito laboral, las denominadas: “Babyboomers”, “Generación X” e “Y”. Para más info, podés seguir leyendo acá.

La presentación del libro: “Turbulencia generacional” será este jueves 21/7 a las 19h en la librería Grand Splendid (Av. Santa Fe 1860, C.A.B.A.). ¡Estás invitado!

Hace un par de horas asesinaron a Facundo Cabral en Guatemala. Me puso triste… Acá, un boceto más que “rapidito” antes de salir de casa. ¡Gracias por tus canciones, de corazón!

(después, con más tiempo, me explayo)

Nueva colaboración para la revista: “Artículo Uno”.
En esta edición, la “Colo” se pone un poco más ruda. Y la acuarela, también.

Edición de julio, versión en papel.

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