Esta vez me tocó ilustrar una nota enmarcada en “Salud”, dentro del Suplemento Mujer (Clarín). El tema convocante fue: “La edad de los cambios”. El artículo estaba dirigido a las madres de niñas que están dejando de serlo. Me acordé del libro: “¿Qué me está pasando?”.

Volví a disfrutar de sus dibujos. Y me dio gracia toparme con mi nombre escrito con un especie de plasticola verde con brillitos, medio burda, con letra melosa, muy de primaria. Ver lo que se venía en mi vida, retratado por ese libro, me daba entre impresión e intriga.

El dibujo para ilustrar esta nota tuvo algo de ese espíritu. Y también el de la charla con mis amigas la semana pasada. Resulta que el mismo día que me hicieron el encargo tuve un cumpleaños. Y ahí, puro mujererío, dio para rememorar y debatir sobre el asunto. Acá, la ilustración publicada hoy en el diario.

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El dibujo para “Ácido surtido” sobre lo anónimo.

Alguien (o algo) abrió la jaulita. Ojalá sea para liberarlo.

Estos meses en los que dejé de postear estuve laburando en varios proyectos. El principal fue mi librito (todavía en progreso). Seguir avanzando en este “capricho” fue todo un logro.

Ahora bien, en este trayecto, tuve algunos recreos. Y uno de ellos fue el de la participación en “Ácido surtido“, un proyecto editorial de arte y diseño, que se distribuye gratuitamente en distintos puntos de Argentina. La consigna de esta edición fue inquietante, el tiempo, escaso. ¿Cómo trabajar sobre “lo anónimo” siendo tan figurativa cuando dibujo…?

La noche anterior a la entrega, encima, me había copado viendo un libro de Jorge Macchi y después no podía sacarme sus fósforos humanoides de la cabeza. En fin, gajes del oficio. ¿Querés ver lo que finalmente quedó? Venite a la presentación mañana, a las 19:30h. en La Maison (Honduras 5774, CABA).

El breve decálogo de valores que dibujé para Whalecom es la excusa.

La verdad de este momento es la alta euforia que provoca este temón + haber retomado el contacto con la tinta china. ¡Vamos, subite a esta terraza!

¡Gracias, Ro, por guardar un ejemplar del diario!
(¡Cómo te voy a extrañar, Betty, durante tu largo viaje!)
Acá, entonces, la versión papel de la ilustración que comentaba en el post anterior.

Justo el domingo vimos una película que toca el tema que nos convoca pero desde una óptica menos amable. La peli se llama Young Adult (no sé que nombre le pondrán acá) y la dirige Jason Reitman, el mismo de Juno y Up in the air.

La película trata de una mina de 37 años que no puede -¿quiere?- madurar. Se dedica a escribir cuentos para “Jóvenes adultos” como fantasma / negra, está sola y embroncada con la vida. Cree que volviendo a su pueblo natal podrá reconquistar a un viejo amor que, dicho sea de paso, está casado y acaba de tener a su primer bebé. (Diviiiino, Betty). La peli muestra un par de situaciones interesante, duras; me gustó. Está bien para un domingo nublado de los que vendrán en otoño.

El 3 de febrero se publicó en Clarín la nota que ilustré: “Jóvenes que no quieren crecer” (o “adultecentes”, como lo tildan en el artículo). Ese mismo día estaba volando a Bangkok.

Sólo toqué tierra -si se lo puede llamar así- en Dubai. La mezcolanza de culturas circulando entre las columnas enormes, espejadas e inmaculadas del aeropuerto y la casa rosa del falso pajarito que colgaba en uno de los árboles reales del mini parque que armaron ahí adentro, me despabilaron.

Hace un par de días volvimos a Buenos Aires y todavía tengo los horarios tergiversados. Levantarse un lunes a las 6h es raro. Pero un feriado a las 4.15h, más aún. Lo bueno de todo este desorden es arrancar la jornada con la ciudad apacible. Da la sensación de que una puede pensar más lúcidamente que de costumbre e incluso hasta llevar a la práctica esos proyectos delineados en la estratófera mental… ¡¿Será sólo efecto vacaciones?! Cruzo los rulos para que no. Y que, además, en este espacio quede plasmado algo de aquellas imágenes que hicieron huella en mí.

¡Qué tristeza y qué bronca me da lo que pasó con el tren en Once! Justicia por esta tragedia + paz para los que sufren las pérdidas de sus seres queridos ¡Fuerzas para seguir adelante!

La semana pasada me invitaron a participar de la campaña global de Heineken: “Your future bottle”. En principio, la idea era hacer un dibujo libre sobre papel, respetando la forma de la botella. Cuando estaba terminando de bocetarlo ¡me acercaron una botella real!

Trabajar sobre 3 dimensiones es otro mundo. ¡Y me encanta entrar en uno nuevo! Como no estoy acostumbrada al volumen ni al aluminio, tuve que probar distintos materiales y plantear resoluciones nuevas de dibujo. Las restricciones del espacio varían mucho en relación a lo que pasa en un plano bidimensional. Como además soy vueltera y no tenía muchas botellas de prueba, agarré desodorantes, perfumes y cualquier envase que encontré a mano. ¡Estuvo muy divertido el proceso!

Finalmente, me quedé con este dibujo.

Acá, lo que sería una especie de “cajita feliz”.

Debajo, las botellas que Costhanzo, Sebastián Domenech y Mariana O´Rourke intervinieron para la misma campaña. Salut!

Si te interesa participar de esta propuesta, podés seguirlavía twitter: @Heineken_AR

Publicación en el diario Clarín de hoy.

Hablar de coaching en la pareja provoca, pero con este calor no me pidan que cabecee… ¡Que tengas un lindo fin de semana!

¡Betty, dígale NO a su neuroticada!
Anímese a perder esas fantasías floripondias y torturantes. Y llévese a cambio un par de magras y algo insípidas realidades (pero realidades al fin).

Que se me quedó pegada una imagen de un detalle -qué raro, Betty- de uno de los capítulos de “Twin Peaks”, la serie increíble de David Lynch.

Que adoro este tipo de historias locas, admiro las cabezas de sus creadores (capaces de contárnoslas de forma tan brillante) y agradezco a quienes me las recomiendan.

Que algo parecido pero en otra tónica me está pasando con el libro: “Respiración artificial” de Ricardo Piglia (un clásico que reeditaron y que ya está entre los preferidos de los últimos tiempitos).

Que algunas frases de Renzi, Ossorio, Maggi ¡me tienen en llamas! (y hacen que me den ganas de leer a cuatro manos (?).

Que si enero en Buenos Aires sigue así, me cabe.

Ésta fue la última colaboración que hice para “Artículo Uno” durante el 2011 (y que me había quedado colgado entre los pendientes). El tema obligado fue el balance del año en materia judicial y según la visión de la revista dio medio empatadito…

¿Cómo nos dio a nivel personal? ¿Vamos sinceramente pa´frenti? Está bueno darnos la oportunidad de sentir que podemos empezar algo nuevo. A veces, el cambio de aire surge del modo y en el momento menos esperado: como un paseo en bici a la tarde, al lado del mar.

Cruzo los rulos, entonces, para que este recién estrenadito 2012 sea más pleno y feliz que los años que ya pasaron, para todos. ¡Salut!

El viernes pasado salió impresa una nueva ilustración en el suplemento Mujer de Clarín. El título del artículo: “Mujeres que se enamoran de hombres más jóvenes”

El tono de la nota era algo crítico con estas féminas. Preferí agarrarme del final, entonces, donde el dedito de la moralina se baja y se admite que: “lo que nos gusta o seduce de un hombre es tan particular como lo somos nosotras mismas”.

Vamos, es todo un laburo aceptar las diferencias (aceptarlas de verdad, Betty). Por eso, en este fin de año brindo por ellas y por el amor honesto, más allá de los años y los mandatos, los estereotipos y la mar en coche!

Esta tarde disfruté de la muestra de percusión del taller de Oliva (en la que uno que yo sé, se lució con las semillas ; ). Me gusta esa cosa grupal de “la percu” en la que la cadencia musical va tomando cuerpo (y al nuestro, también!), llena el espacio con sus formas y ritmos, y a una se le va el avión, de a poquito, hacia donde impulsa el tema en cuestión.

Y hablando de música, recién leí que murió Cesaria Evora, la increíble artista de Cabo Verde que cantaba descalza para recordar sobre los escenarios del mundo, la pobreza del pueblo del que provenía. Noticia triste. Empecé a escuchar a C.E. hace unos 10 años, por un compiladito que me armó un ex novio. Ahí se encontraba un tema que ella cantaba con cierta alegría y que me encantaba y que ahora no me sale su nombre. Buscándolo en youtube para ilustrar este post, me topé con: “Ausencia”.

Este tema me resultaba más que familiar, pero lo asociaba a otro mundo. Fui a chequearlo: efectivamente, estaba incluido en el disco “Underground” (de la película de Kusturica). ¡Recién ahí me enteré que la Evora había participado en el cd que alguna vez había sido uno de mis favoritos! ¡Qué mezcolanza linda de músicos y culturas!
el videito con subtítulos es algo raro, Betty… y no tiene nada que ver con la estética de la peli pero lo bancamos igual-

Después, terminé encontrando “el” tema. Acá abajo lo poncho. ¡Espero que lo disfrutes!

¡Gracias por estos y tantos otros bellos momentos, Cesaria querida!

Nueva ilustración encargada por el Suplemento Mujer, Clarín.
Tema: “Familias que se ‘van a marzo’”.
La versión digital + la apagadita que salió impresa
Betty, para la próxima entrega: colores más claros. Sí, más-.

Me quedé colgada pensando sobre el título de la nota. Más allá de los deberes del colegio: ¿Qué hacemos con nuestras asignaturas pendientes hoy? ¿Cómo dejamos de seguir rindiendo exámenes para otros…(y a veces, hasta asumiendo que son personales)? ¿Por qué no usamos la libretita para anotar otros garabatos…?

(basta, Betty, no quiero escuchar el eterno loopeo: ‘y… no es tan fácil’. Vamos: menos justificaciones y más pila-pila para el 2012, dale?)

En Newsweek salió la nota “Atando cabos” ilustrada con uno de los dibujos que hice para el libro Turbulencia Generacional de Paula Molinari. Acá, la página impresa en la revista.

Hablando de “Generaciones”, y en relación a un proyecto nuevo que empecé, esta semana estuve de oyente de un curso de “Programación en 3D” para chicos de 15/18 años. Me copé con las producciones que se mandaron en un par horitas -muy Gen Y-.

¡Mirá este videito de Hoku Uchiyama! No, no lo hicieron estos pibes pero está muy bueno (lo vi en el blog de Elena Arroyo).

¿Quién no se entretuvo alguna vez garabateando vidrios empañados? A partir de ese cuelgue, simple y al alcance de la mano de cualquiera -cuac-, el video. Ideal para terminar un poco más arriba este viernes y mover aunque sea la patita, por debajo del escritorio.

La nota se titulaba “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y en el tercer párrafo hacía una leve referencia al tipo que se enfurecía y se ponía verde, poderoso y descontrolado.

De chica no vi la serie ni leí sus historietas. Recién el año pasado me contaron por dónde venía el asunto, ponele. La historia me sedujo y por ahí vino la resolución -y la autodiversión- del encargo.   

Justo el viernes tuve una jornada un tanto heavy metal y me acosté molesta. ¿Qué nos saca y por qué? ¿Cuánto soltamos sentimientos extremos -si es que los dejamos ser…-? ¿Hacia dónde o quién van? Trato de tomarme apuntes, organizar mejor ciertas ideas y cambiar modus operandis. Como cuando acomodás de modo distinto los mismos muebles de tu living y el espacio, de repente, se torna más amplio y fluido.

Al margen, ese mismo día se publicó el dibujo en el suplemento Mujer del diario Clarín (con leves retoques de título y color). Arriba, la versión impresa.

“La alegría no es sólo brasilera…”, cantaba Serú Girán en un tema de los ´80. Y desde hace un tiempito, en la calle se rumorea que “la histeria no es sólo femenina” (¡qué bajón!). El autor de la nota que me tocó ilustrar se pregunta si es posible pensar, entonces, en una “pareja de histéricos”. Acá, la resolución gráfica del asunto.

Debajo, su versión impresa en el suplemento “Mujer” del diario Clarín de hoy.

Dibujo publicado hoy en el suplemento “Mujer” de Clarín.

En tren de continuar con la línea temática que nos convoca: mi breve confesionario de la fecha.

Como una nena, recién salí bajo la lluvia para comprar el diario. Evidentemente, las ganas motorizan. ¿Qué tiene de taaan fascinante ver el pasaje de un formato a otro? No importa, el papel me atrae y ahora estoy más contenta.

Acabo de recibir un email con las actividades de octubre en LEM -un centro de danza contemporánea que recontra recomiendo y al cual fui durante tres, cuatro años-. Por momentos, me sorprende registrar como deseo y, a la vez, evado conectar con cierta experimentación, con eso desconocido (de uno mismo). Claramente, necesito retomar ese tipo de espacios. ¡Vamos, Betty, el 2012: una nueva oportunidad!