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Podés conseguir el libro en: Tienda Malba, librería Crack Up (Palermo) y librería Cine Sí (San Telmo: hacen envíos al Interior e Internacionales). ¿Qué estás esperando? ¡Son sólo 200 ejemplares!

131011 Tintaviva - Librerías

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Después de 4 años de trabajo encaracolado, presento mi libro: “Tintaviva”. El encuentro es hoy a las 19h en la librería Crack Up (Costa Rica 4767 – CABA). ¡Estoy muuuy emocionada!

El libro trata sobre una experiencia en danza contemporánea. Los dibujos están hechos en tinta china de colores y sólo hay 200 ejemplares (firmados y numerados).

Esta noche van a acompañarme Emmanuel Muleiro (Lic. en Artes, IUNA) y Valeria Kovadloff (coreógrafa y bailarina). Moderará la charla, Humphrey Inzillo (editor de Rolling Stone). Además, va a haber una mini muestra de originales y unas copas de vino para brindar. ¡Están invitados!

130919 Hoy - Presentación

¡Ya se viene la gran presentación gran de “Tintaviva”!
Agendate: jueves 19 de septiembre a las 19h en librería “Crack Up“.
Dirección: Costa Rica 4767, CABA.

Mientras tanto, te dejo el primer bocetito que hice cuando empezaba a probar personajito para el libro. ¡Seguí las novedades en http://www.facebook.com/Klinko01

130826 Fluidito a definir

Estoy muy contenta: ya falta muy poquito para la presentación oficial de mi primer libro. ¡Están todos invitadísimos!

130830 Invitación - Tintaviva

Después amplio la info, pero andá agendándotelo.

A la hora de publicar un libro y presentarlo públicamente, los grandes dilemas de la humanidad, oh, sí!

130719 Grandes dilemas

¿Va a quedar mejor un papel obra bien blanco o uno ilustración mate? ¿cuelgo originales “medio.medio” o un par de buenas reproducciones?

(cómo se nota que es viernes a la tarde y livianito, Betty!)

Hace un tiempito me invitaron a participar de Casquivana, la revista cultural. ¿La conocías? Es un proyecto que surgió hace un par de años y en cada número trata sobre un tema en particular, de manera lúdica e inconclusa. Acá mi colaboración en la causa.

110327 The Wire

La edición N°6 de Casquivana puso el foco en la obsesión y está muy buena. ¿Querés chusmearla? Podés descargártela en versión PDF o verla online. Ahora si querés tenerla en papel, esperá unos días y vení  a la presentación que se hará el próximo miércoles (24/07) a las 19h en Café Vinilo.

flyer invitacion

¡Qué lindo volver a agarrar materiales que tenías abandonados! Observar el polvo que queda de costadito cuando pasás una y otra vez los crayones/pasteles sobre la hoja. Soplar y ensuciar la mesa… Está bueno suspender algunas tareas cotidianas y -silenciosamente y como por un tubo- llegar a la primaria.

Y está mejor aún, volver de ese viaje y comprobar que jugar con estas barritas de colores es tan real y presente como la ropa seca que ya tengo que sacar del balcón.

130701 Alimentos Clarín - Klinko

La ilustración encargada para el Suplemento Mujer de Clarín. Y su versión publicada hoy.

130709 Alimentos - Clarín

Y porque el viernes nos pone de buen humor, un temita para ir relajando los ánimos

La semana pasada salió publicada una nueva colaboración para el suplemento “Mujer” de Clarín. La nota enfocó el tema desde la salud. A las corridas, la resolución que quedó:

130312 Cuidar el corazon - Klinko (Clarín)

130315 Publicado Klinko - Clarín

Más allá de la dimensión física, cuidar el corazón es también toparse con el post de Mariana -¡gracias, nena!- que rescata un fragmento de un libro que hacía rato que quería leer (copipasteo abajo) y estremecerse hasta los tuétanos y salir desaforada a por un ejemplar.

“(…) Deja la pluma, dobla la hoja, la mete en un sobre. Se levanta, coge de su baúl una caja de caoba, levanta la tapa, deja caer la carta en su interior; abierta y sin señas. En la caja hay centenares de sobres iguales. Abiertos y sin señas.
Bartleboom tiene treinta y ocho años. Él cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es su mujer. De vez en cuando lamenta que el destino se obstine en hacerle esperar con obstinación tan descortés, pero con el tiempo ha aprendido a pensar en el asunto con gran serenidad. Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe. No tiene nombre y no tiene señas para poner en los sobres, pero tiene una vida que contar. Y ¿a quién sino a ella? Él cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle: “Te esperaba”.

Ah! El libro se llama: “Océano mar” y es de Alessandro Baricco (el mismo de “Seda” y “Novecento”, adorables!).

El jueves 1 de noviembre será la presentación del libro de Paula Molinari, “El Salto del dueño” (editorial Temas, dibujos de quien suscribe). El evento será en la librería Cúspide del Recoleta Mall (Vicente López), a partir de 18.30h, entrada libre y gratuita. ¡Estás invitado!

¿Querés profesionalizar tu proyecto? Algo de tu cacicazgo vas a tener que perder… ¡Y en horabuena!

(Betty, ya lo charlamos al asunto: la pérdida no tiene buen marketing pero es tan sana y necesaria… ¿Qué cambio es posible sin ésta -maldita sea-?)

* * *

Recomendación:

¿Disfrutás de las películas de Wes Anderson? Si te coparon: “Los excéntricos Tenembaums”, “Life Acuatic” o “El fantástico Mr.Fox”, entre otras, aprovechá para ver “Moonrise Kingdom” en el cine. ¡Está buenísima! Acá, el trailer.

Ilustración publicada en el suplemento Mujer del diario Clarín.

El domingo pasado volvíamos a pura charla por la ruta 14. Estaba terminando un mini campamento que habíamos improvisado para estar las cuatro juntas (la quinta faltó con justificación) y compartir la alegría de la llegada de un hijo, la nueva vida en Salto, la visita de Guatemala y la mar en coche.

Salimos desde Buenos Aires el sábado por la mañana. Impuntuales, como de costumbre. Creo que no logramos estar 24 horas en tierra uruguaya. ¿Importaba? Con mate, panqueques y una caminata por las callecitas de la costanera inundada, estábamos.

A la vuelta, el auto nos dio tiempo hasta para tocar temas de trabajo. Así fue como surgió el encargo de la nota y la resolución del ketchup. Y acá está el resultado, en honor a nuestra amistad que ya cumple 20 añitos. Salut y por muchos años más!

Milo se puso mi gorro de natación y las antiparras de lentes celestes. Con sus dos años, el atuendo le quedaba mortal. Cuando el ridículo me pide el “escudo”, señalando la tapa de la olla, el ataque de risa me estroló contra el sillón.

Ilustración publicada el viernes 5 de octubre en el Suplemento Mujer de Clarín. ¡Gracias, Ro, por guardarme un ejemplar!

(Entre nos, Betty, ¿qué hacemos con los fantasmas de esta edad…? Mi reino por ese escudo salvador)

Ya está en las librerías el segundo libro de Paula Molinari: “El Salto del dueño” (editorial Temas). ¡Gracias, Pau, por invitarme a participar en este nuevo proyecto!

* * *

Cuando conversábamos sobre la forma representar al dueño (todavía no tenía el texto), Pau me describía una especie de cacique que hacía de todo, 24 x 365. Y que mal que le pesara, para lograr profesionalizar su proyecto, debía empezar por lo que más le dolía: cortarse las plumas. Nos reimos un rato con algunas anécdotas y decidí tomar el asunto al pie de la letra. Cuando viajaba en el tren de vuelta a casa, el cantito de una publicidad ochentosa de mi infancia se me pegó.

Llegué a destino y me puse a trabajar. Acá, la tapa que dibujé para la ocasión-también hay un par de viñetitas en el interior del libro-.

Este año no adopté ningún cuaderno de apuntes. La descarga de firuletes termina en servilletas, bordes de diarios, pedazos blancos de papeles viejos. Casi toda la lucidez y la flojera divertida van a parar a mi proyecto de libro. Algunos dibujos zafan y son retrabajados en la compu. La mayoría se dirige a engordar unas cajas con el resto de las “buenas intenciones”. Ya van casi 4 años de este proceso, así que tengo buena intención de sobra.

Desde que abrí este blog me inventé la consigna de no postear sin dibujo. A los fines de cumplirme (?) con esa palabra fundacional desempolvé un viejo boceto de acuarela. De esos que salen cuando una está probando los colores y no le importa mucho qué va a quedar.

Esta noche de tecleo bondadoso, entonces, recomiendo un par de libros que tuve el placer de toparme este año:

> “Boy” y “Going solo”, ambos de Roald Dahl. ¡Hiptotizantes! El primero trata sobre la infancia del escritor en Gran Bretaña, sus travesuras ridículas (que me hicieron acordar a las que cuenta mi viejo en Balnearia, Córdoba), su fanatismo por el chocolate (fue tester de Cadbury, posta! y de ahí a: “Charly y la fábrica de chocolate” hubo sólo un par de pasos), la salvajada de las varillas aleccionadoras, sus viajes a Noruega, país natal de su madre (disparó directo a los viajes familiars a Santa Fe, Argentina, je!), etc.  En “Going solo” me subí al avión que piloteó en la Segunda Guerra Mundial, con sólo un par de meses de entrenamiento. Nunca me hubiera imaginado enganchándome tanto con capítulos sobre ataques, cicatrices y otros demonios.

> “La historia del arte”, de E.H.Gombrich. Un clásico de clásicos que reimprimieron en edición de bolsillo. ¡Gracias, Dami, fue un regalo perfecto! Ordena las ideas, los tiempos, las obras emblemáticas. Texto e imagen, texto e imagen, a prueba de despistados. Fascinante y esclarecedor a la vez (Betty hoy está en su salsa, dale que va).

> “Qué hacer”, de Pablo Katchadjian. Es una novela rarísima que escribió un amigo y me copó. No puedo explicar bien de qué se trata. Sí puedo decir que tiene una estructura narrativa que se repite capítulo tras capítulo con una variación en el orden del contenido. Eso genera sentidos locos, efectos entre graciosos y chocantes. (¿Un chino? No importa, está buenísima).

Esta vez me tocó ilustrar una nota enmarcada en “Salud”, dentro del Suplemento Mujer (Clarín). El tema convocante fue: “La edad de los cambios”. El artículo estaba dirigido a las madres de niñas que están dejando de serlo. Me acordé del libro: “¿Qué me está pasando?”.

Volví a disfrutar de sus dibujos. Y me dio gracia toparme con mi nombre escrito con un especie de plasticola verde con brillitos, medio burda, con letra melosa, muy de primaria. Ver lo que se venía en mi vida, retratado por ese libro, me daba entre impresión e intriga.

El dibujo para ilustrar esta nota tuvo algo de ese espíritu. Y también el de la charla con mis amigas la semana pasada. Resulta que el mismo día que me hicieron el encargo tuve un cumpleaños. Y ahí, puro mujererío, dio para rememorar y debatir sobre el asunto. Acá, la ilustración publicada hoy en el diario.

El dibujo para “Ácido surtido” sobre lo anónimo.

Alguien (o algo) abrió la jaulita. Ojalá sea para liberarlo.

Estos meses en los que dejé de postear estuve laburando en varios proyectos. El principal fue mi librito (todavía en progreso). Seguir avanzando en este “capricho” fue todo un logro.

Ahora bien, en este trayecto, tuve algunos recreos. Y uno de ellos fue el de la participación en “Ácido surtido“, un proyecto editorial de arte y diseño, que se distribuye gratuitamente en distintos puntos de Argentina. La consigna de esta edición fue inquietante, el tiempo, escaso. ¿Cómo trabajar sobre “lo anónimo” siendo tan figurativa cuando dibujo…?

La noche anterior a la entrega, encima, me había copado viendo un libro de Jorge Macchi y después no podía sacarme sus fósforos humanoides de la cabeza. En fin, gajes del oficio. ¿Querés ver lo que finalmente quedó? Venite a la presentación mañana, a las 19:30h. en La Maison (Honduras 5774, CABA).

¡Gracias, Ro, por guardar un ejemplar del diario!
(¡Cómo te voy a extrañar, Betty, durante tu largo viaje!)
Acá, entonces, la versión papel de la ilustración que comentaba en el post anterior.

Justo el domingo vimos una película que toca el tema que nos convoca pero desde una óptica menos amable. La peli se llama Young Adult (no sé que nombre le pondrán acá) y la dirige Jason Reitman, el mismo de Juno y Up in the air.

La película trata de una mina de 37 años que no puede -¿quiere?- madurar. Se dedica a escribir cuentos para “Jóvenes adultos” como fantasma / negra, está sola y embroncada con la vida. Cree que volviendo a su pueblo natal podrá reconquistar a un viejo amor que, dicho sea de paso, está casado y acaba de tener a su primer bebé. (Diviiiino, Betty). La peli muestra un par de situaciones interesante, duras; me gustó. Está bien para un domingo nublado de los que vendrán en otoño.

El 3 de febrero se publicó en Clarín la nota que ilustré: “Jóvenes que no quieren crecer” (o “adultecentes”, como lo tildan en el artículo). Ese mismo día estaba volando a Bangkok.

Sólo toqué tierra -si se lo puede llamar así- en Dubai. La mezcolanza de culturas circulando entre las columnas enormes, espejadas e inmaculadas del aeropuerto y la casa rosa del falso pajarito que colgaba en uno de los árboles reales del mini parque que armaron ahí adentro, me despabilaron.

Hace un par de días volvimos a Buenos Aires y todavía tengo los horarios tergiversados. Levantarse un lunes a las 6h es raro. Pero un feriado a las 4.15h, más aún. Lo bueno de todo este desorden es arrancar la jornada con la ciudad apacible. Da la sensación de que una puede pensar más lúcidamente que de costumbre e incluso hasta llevar a la práctica esos proyectos delineados en la estratófera mental… ¡¿Será sólo efecto vacaciones?! Cruzo los rulos para que no. Y que, además, en este espacio quede plasmado algo de aquellas imágenes que hicieron huella en mí.

Publicación en el diario Clarín de hoy.

Hablar de coaching en la pareja provoca, pero con este calor no me pidan que cabecee… ¡Que tengas un lindo fin de semana!

Ésta fue la última colaboración que hice para “Artículo Uno” durante el 2011 (y que me había quedado colgado entre los pendientes). El tema obligado fue el balance del año en materia judicial y según la visión de la revista dio medio empatadito…

¿Cómo nos dio a nivel personal? ¿Vamos sinceramente pa´frenti? Está bueno darnos la oportunidad de sentir que podemos empezar algo nuevo. A veces, el cambio de aire surge del modo y en el momento menos esperado: como un paseo en bici a la tarde, al lado del mar.

Cruzo los rulos, entonces, para que este recién estrenadito 2012 sea más pleno y feliz que los años que ya pasaron, para todos. ¡Salut!