La nota se titulaba “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y en el tercer párrafo hacía una leve referencia al tipo que se enfurecía y se ponía verde, poderoso y descontrolado.

De chica no vi la serie ni leí sus historietas. Recién el año pasado me contaron por dónde venía el asunto, ponele. La historia me sedujo y por ahí vino la resolución -y la autodiversión- del encargo.   

Justo el viernes tuve una jornada un tanto heavy metal y me acosté molesta. ¿Qué nos saca y por qué? ¿Cuánto soltamos sentimientos extremos -si es que los dejamos ser…-? ¿Hacia dónde o quién van? Trato de tomarme apuntes, organizar mejor ciertas ideas y cambiar modus operandis. Como cuando acomodás de modo distinto los mismos muebles de tu living y el espacio, de repente, se torna más amplio y fluido.

Al margen, ese mismo día se publicó el dibujo en el suplemento Mujer del diario Clarín (con leves retoques de título y color). Arriba, la versión impresa.

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