Como quien avanza despacio hacia el mar (por el frío) pero con determinación (por amor a las olas), la semana pasada me zambullí de nuevo en un viejo proyecto personal.

Buscando documentación sobre el tema me reencontré con el zarpado de Lorenzo Mattotti -¡qué bombón, por favor!-. Tomé algunos apuntes de su obra y salió este dibujo, muy a tono con la jornada otoñal que ridículamente se dio hoy.

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