Uno no decide qué canción se le pega. Simplemente va andando por la vida y de repente suena un reggaeton desde un auto, se filtra el rock entre las persianas de un depto o el punchi de un gimnasio. Y de ahí en más, el “relájate y goza”. Ese tema lo acompañará por un buen rato, le guste o no.

Anoche, sin embargo, la pegajosidad vino por una frase que leí en una exhibición de caligrafía. Parece que la profesora estaba a full con el bolero y para mostrar una variedad de tipografía, escribía una y otra vez “Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez”.

Caminé más de 15 cuadras hasta que llegué a mi casa. No hubo caso: el bolero de Consuelito Velázquez se me abrojó con ganas. Sólo se aplacaría escuchándolo completo y un par de veces. Por suerte, y a diferencia de lo que me pasaba 15 años atrás, ahora internet colabora con la causa; y rápido. Encontré la versión interpretada por Cesarea Evora y después de escucharla 1 millón de veces, arrollé la sed musical.

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